La vida de un atleta de élite puede parecer a menudo como un espectáculo donde solo importa el rendimiento y la victoria. Sin embargo, más allá de las canchas, también hay momentos entrañables que muestran el lado humano de estos íconos deportivos. Este es el caso de Novak Djokovic, un nombre que resuena en el mundo del tenis, pero que también es un padre amoroso que disfruta de los momentos con sus hijos, especialmente con su pequeña Tara.
Tara se roba el show en Wimbledon
Durante el reciente torneo de Wimbledon, la hija de Novak Djokovic, Tara, se convirtió en el centro de atención no solo por ser la hija de un campeón, sino por su encantadora reacción tras la victoria de su padre. Djokovic, que celebró su 100ª victoria en los individuales de Wimbledon, no escatimó en mostrar su orgullo por su hija, quien demostró sus habilidades de baile frente a una multitud fascinada.
La conexión entre padre e hija fue palpable cuando Novak, al ser preguntado sobre su celebración tras vencer a Miomir Kecmanović, invitó a Tara a mostrar su nuevo baile llamado «Pumpa». Este baile, que consiste en mover los brazos hacia arriba y hacia los lados, es parte de una tradición que llevan juntos.
¿Qué es el baile «Pumpa»?
El «Pumpa» es más que un simple baile; simboliza la conexión y la alegría compartida entre Novak y su hija. Este tipo de interacciones familiares aportan un aire de normalidad a la vida del tenista, quien a menudo está bajo el intenso escrutinio del público. En sus palabras:
- “Es un baile en nuestro idioma y se traduce como ‘Pump It Up’ en inglés.”
- “Es algo que hacemos con mis hijos y espero que podamos seguir haciéndolo en Wimbledon.”
La alegría de Tara mientras realizaba el baile era evidente, lo que hizo que los espectadores se sintieran aún más conectados a este lado personal del atleta. Este tipo de momentos son esenciales para recordar que los ídolos también son seres humanos con familias y tradiciones.
La dinámica familiar de Djokovic
Novak Djokovic no solo es padre de Tara, sino que también tiene un hijo mayor, Stefan, de 10 años, quien ha comenzado a mostrar interés en el tenis. En contraste, Tara parece tener otros intereses, como la lectura, que se hizo evidente cuando fue vista sumergida en un libro durante uno de los partidos de su padre en Wimbledon.
En declaraciones sobre esta situación, Djokovic expresó:
- “Me siento muy feliz al ver eso, pero también un poco triste.”
- “Mi tenis no le emociona tanto, así que necesita un libro para entretenerse.”
Este sentimiento de Djokovic refleja la realidad de muchos padres que buscan equilibrar sus pasiones profesionales con la vida familiar. La aceptación de Tara de su entorno y su forma de lidiar con la situación con humor es un testimonio de la crianza positiva que están brindando sus padres.
Un mini Novak en la cancha
A diferencia de su hermana, Stefan ha encontrado en el tenis una pasión que parece heredar de su padre. Novak ha sido claro al expresar que no quiere forzar a sus hijos a seguir sus pasos en el deporte. Ha dicho:
- “No lo estoy obligando a jugar tenis. Nunca lo hice, ni un solo día he dicho que tiene que hacerlo.”
- “Si quiere embarcarse en este viaje, yo también tengo que embarcarme con él.”
Este enfoque sensato permite que Stefan explore su amor por el tenis a su propio ritmo, mientras que Djokovic se convierte en su apoyo y mentor. Las interacciones en la cancha entre padre e hijo son momentos especiales que fortalecen su lazo familiar y proporcionan una dinámica de aprendizaje mutuo.
Las travesuras en la cancha
Entre risas y bromas, Novak también ha compartido anécdotas sobre cómo su hijo intenta intimidarlo en la cancha. “Le gusta jugar conmigo y a veces me saca una sonrisa cuando intenta terminar el golpe de una manera que sé que me incomoda”, relató Djokovic. Este tipo de momentos cómicos resalta la relación cercana que comparten como familia.
En sus entrenamientos, Novak no solo enseña a Stefan sobre técnicas de tenis, sino que también se generan situaciones graciosas que enriquecen su relación:
- “Trato de enseñarle a terminar el golpe correctamente, pero él a veces lo hace a su manera y se ríe.”
- “Esos momentos son divertidos y nos permiten disfrutar del tiempo juntos.”
Estas anécdotas no solo son entretenidas, sino que también reflejan la importancia de crear recuerdos duraderos en familia, incluso en medio de la presión que conlleva el ser una figura pública.
Expectativas futuras en Wimbledon
Con Wimbledon en marcha, Novak Djokovic se prepara para enfrentar al joven talento italiano Flavio Cobolli. Este partido, programado para el 9 de julio, no solo representa un desafío profesional, sino también una oportunidad para que su familia lo apoye desde las gradas, como lo han hecho en ocasiones anteriores.
Sin duda, cada victoria y cada momento compartido con sus hijos en la cancha, como el baile «Pumpa», forman parte de la historia que Novak está construyendo no solo como atleta, sino como padre. La vida familiar y los recuerdos que crean juntos son esenciales para su bienestar emocional, permitiéndole encontrar un equilibrio entre su carrera y su vida personal.
Para aquellos interesados en los entrañables momentos en la vida de Novak Djokovic, aquí hay un video que captura la esencia de su relación con los niños:










